Ha pasado el tiempo,
y sigo declarando mi inocencia,
nunca dejé de escribir mis versos,
porque nunca llegó mi defensa.
Comienza la cuenta atrás de mi tortura,
ésta que ha durado una eternidad,
mi autoestima baja, junto a mi locura,
casi me cuesta una enfermedad.
Nunca supe lo que era la ansiedad,
de repente apareció en mi alma,
la sufro, me duele,y la debo superar,
quiero escupirlo todo, echarlo pr la ventana...
Y después de diez días, sigue el dolor intenso,
estoy desesperada, sólo quiero que salga la verdad,
mi cabeza me va estallar, por las punzadas en mis nervios,
nadie me cree, menos mal que estoy a punto de salir en libertad...


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