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Que precioso poema mi querido Hector, donde haces un derroche exquisito de sentir y genuino amor. Saludos y estrellas. Besos con cariño.
Cada verso es belleza, cada palabra una ofrenda.. preñado de lirismo este poema es como una canción melodiosa que atrapa el alma.......
!Que bonito Hector! ........... una delicia para el corazón discurrir por este bellísimo trabajo.....
Admirados aplausos para ti, Maestro........................ Besitos tambien.................... Bet
¡Oh, vida,¡Te amo!
Cuando el arce y sus hojas
dialogan con el viento
y la sierpe cristalina del agua
abraza estrechamente su corteza,
-yo te amo-,
cuando la espada verde de la hierba
amamanta su borde trémulo
en la savia fría de las nubes,
y la costa oceánica de los charcos
acarician el vestido gris de la tierra,
-yo te amo-,
mi alma se estremece,
y las grietas profundas de mi mente
lloran perlas rojas como musgo,
entonces,
por amarte así
mi yo se difumina
y es el aire, son los ríos, es el barro,
polvo tenue y cotidiano,
linaje de estrellas que se vierte
de mi boca a la tuya.
¡Oh, vida!, ¡te amo!,
¡te amo,
te vivo amando...!
Desarmado y desnudo
abandonando mi traje guerrero
ya no lucho contigo,
ganaste el juego dialéctico,
fue siempre así,
y, así continuará siendo.
Vuelo de amor en el otoño,
ardiente talismán derretido como cera
entre mis manos,
te amo,
amo tu alegría y tu tristeza,
el melancólico rumor de los riscos en el cerro.
Déjame que te ofrezca libremente mi cuerpo,
que me funda contigo en un beso interminable
y tu esencia penetre en mi carne,
junto al viento, te seguiré amando
y al poseerte, sentir el oleaje espeso
de toda tu alma
y tu cuerpo sólo para mí,
entretejido en telar tendido
para este hombre, que sólo vive para tí
y te amo...
Hector Alberto Villarruel.
Sublimes versos en todo el amor encuentra magia para seguir amando, elegantes y romànticos versos amigo Hector.
Un verdadero placer leer tus letras impregnadas de imágenes
concernientes a la naturaleza,
con metáforas exquisitas para dedicar tu amor, la mujer
a la que entregas tu vida entera.
¡Felicitaciones por tu obra querido amigo poeta y compatriota!
¡Besos, mariposas y estrellas! Calificación: Excelente!
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¡Oh, vida,¡Te amo!
Cuando el arce y sus hojas
dialogan con el viento
y la sierpe cristalina del agua
abraza estrechamente su corteza,
-yo te amo-,
cuando la espada verde de la hierba
amamanta su borde trémulo
en la savia fría de las nubes,
y la costa oceánica de los charcos
acarician el vestido gris de la tierra,
-yo te amo-,
mi alma se estremece,
y las grietas profundas de mi mente
lloran perlas rojas como musgo,
entonces,
por amarte así
mi yo se difumina
y es el aire, son los ríos, es el barro,
polvo tenue y cotidiano,
linaje de estrellas que se vierte
de mi boca a la tuya.
¡Oh, vida!, ¡te amo!,
¡te amo,
te vivo amando...!
Desarmado y desnudo
abandonando mi traje guerrero
ya no lucho contigo,
ganaste el juego dialéctico,
fue siempre así,
y, así continuará siendo.
Vuelo de amor en el otoño,
ardiente talismán derretido como cera
entre mis manos,
te amo,
amo tu alegría y tu tristeza,
el melancólico rumor de los riscos en el cerro.
Déjame que te ofrezca libremente mi cuerpo,
que me funda contigo en un beso interminable
y tu esencia penetre en mi carne,
junto al viento, te seguiré amando
y al poseerte, sentir el oleaje espeso
de toda tu alma
y tu cuerpo sólo para mí,
entretejido en telar tendido
para este hombre, que sólo vive para tí
y te amo...
Hector Alberto Villarruel.
Gracias por compartirlo, hubiera sido una pena perdérmelo. Cuanta fuerza, amor y pasión destila este poema.
Sinceramente excelentes versos... me han encantado.. el principio sobre todo, como describes la naturaleza, y que en cada momento que sucede una de ellas la sigues amando, que amor tan profundo, que amor tan enigmático. M ha gustado bastante
saludos!! es precioso!!
¡Oh, vida,¡Te amo!
Cuando el arce y sus hojas
dialogan con el viento
y la sierpe cristalina del agua
abraza estrechamente su corteza,
-yo te amo-,
cuando la espada verde de la hierba
amamanta su borde trémulo
en la savia fría de las nubes,
y la costa oceánica de los charcos
acarician el vestido gris de la tierra,
-yo te amo-,
mi alma se estremece,
y las grietas profundas de mi mente
lloran perlas rojas como musgo,
entonces,
por amarte así
mi yo se difumina
y es el aire, son los ríos, es el barro,
polvo tenue y cotidiano,
linaje de estrellas que se vierte
de mi boca a la tuya.
¡Oh, vida!, ¡te amo!,
¡te amo,
te vivo amando...!
Desarmado y desnudo
abandonando mi traje guerrero
ya no lucho contigo,
ganaste el juego dialéctico,
fue siempre así,
y, así continuará siendo.
Vuelo de amor en el otoño,
ardiente talismán derretido como cera
entre mis manos,
te amo,
amo tu alegría y tu tristeza,
el melancólico rumor de los riscos en el cerro.
Déjame que te ofrezca libremente mi cuerpo,
que me funda contigo en un beso interminable
y tu esencia penetre en mi carne,
junto al viento, te seguiré amando
y al poseerte, sentir el oleaje espeso
de toda tu alma
y tu cuerpo sólo para mí,
entretejido en telar tendido
para este hombre, que sólo vive para tí
y te amo...
Hector Alberto Villarruel.
Qué maravillosos versos has escrito mi amigo, nunca antes vi reflejo más hermoso de lo cotidiano, llevado a las alturas del cielo. En verdad que la natulareza es lo más hermoso que habita esta tierra. Sublime amor por ella.
Un abrazo para ti amigo.
Agnes
¡Qué catedra de poesía! Una maravilla preciosa. Qué inspiración impresionante tan sobrenatural.
¡Oh, vida,¡Te amo!
Cuando el arce y sus hojas
dialogan con el viento
y la sierpe cristalina del agua
abraza estrechamente su corteza,
-yo te amo-,
cuando la espada verde de la hierba
amamanta su borde trémulo
en la savia fría de las nubes,
y la costa oceánica de los charcos
acarician el vestido gris de la tierra,
-yo te amo-,
mi alma se estremece,
y las grietas profundas de mi mente
lloran perlas rojas como musgo,
entonces,
por amarte así
mi yo se difumina
y es el aire, son los ríos, es el barro,
polvo tenue y cotidiano,
linaje de estrellas que se vierte
de mi boca a la tuya.
¡Oh, vida!, ¡te amo!,
¡te amo,
te vivo amando...!
Desarmado y desnudo
abandonando mi traje guerrero
ya no lucho contigo,
ganaste el juego dialéctico,
fue siempre así,
y, así continuará siendo.
Vuelo de amor en el otoño,
ardiente talismán derretido como cera
entre mis manos,
te amo,
amo tu alegría y tu tristeza,
el melancólico rumor de los riscos en el cerro.
Déjame que te ofrezca libremente mi cuerpo,
que me funda contigo en un beso interminable
y tu esencia penetre en mi carne,
junto al viento, te seguiré amando
y al poseerte, sentir el oleaje espeso
de toda tu alma
y tu cuerpo sólo para mí,
entretejido en telar tendido
para este hombre, que sólo vive para tí
y te amo...
Hector Alberto Villarruel.
Hermoso, Héctor, muy hermoso trabajo de amor, magníficas letras.
Gracias por compartirlo, hubiera sido una pena perdérmelo. Cuanta fuerza, amor y pasión destila este poema.
¡Oh, vida,¡Te amo!
Cuando el arce y sus hojas
dialogan con el viento
y la sierpe cristalina del agua
abraza estrechamente su corteza,
-yo te amo-,
cuando la espada verde de la hierba
amamanta su borde trémulo
en la savia fría de las nubes,
y la costa oceánica de los charcos
acarician el vestido gris de la tierra,
-yo te amo-,
mi alma se estremece,
y las grietas profundas de mi mente
lloran perlas rojas como musgo,
entonces,
por amarte así
mi yo se difumina
y es el aire, son los ríos, es el barro,
polvo tenue y cotidiano,
linaje de estrellas que se vierte
de mi boca a la tuya.
¡Oh, vida!, ¡te amo!,
¡te amo,
te vivo amando...!
Desarmado y desnudo
abandonando mi traje guerrero
ya no lucho contigo,
ganaste el juego dialéctico,
fue siempre así,
y, así continuará siendo.
Vuelo de amor en el otoño,
ardiente talismán derretido como cera
entre mis manos,
te amo,
amo tu alegría y tu tristeza,
el melancólico rumor de los riscos en el cerro.
Déjame que te ofrezca libremente mi cuerpo,
que me funda contigo en un beso interminable
y tu esencia penetre en mi carne,
junto al viento, te seguiré amando
y al poseerte, sentir el oleaje espeso
de toda tu alma
y tu cuerpo sólo para mí,
entretejido en telar tendido
para este hombre, que sólo vive para tí
y te amo...
Hector Alberto Villarruel.
Maravilloso canto de amor hacia las cosas, hacia la vida. Espíritu sencillo y sensible eres, más que carne, amigo mío. Lo celebro. Canto contigo este amor hacia lo que respira, se eleva del piso y crece. Me uno a tu rezo jubiloso. Felicidades poeta por tu traza y tu talante. Te abrazo en la Poesía. Daniel
Impresionante canto a la vida . Pienso que sería un preciso epitafio, un poco largo parece , pero te lleva a respirar cada segundo de la vida y te anima a vivir hasta aprender , sin luchar , dejándose llevar . Genial .
En las pasadas horas hemos compartido mutuas poesias, y cada lectura invierto en tu trabajo nunca es perdida, empleas una obra exquisita, versos hermosos, una sensibilidad que parece ser tu firma. Te aprecio como poeta y como instructor. muchas gracias por tus aportes en mi trabajo, y yo continuare siendo parte del tuyo amigo.
Felicidades en tu obra.
Maravillosa semblanza del amor verdadero, mi estimado Hector. Gracias por este maravilloso regalo. Un abrazo.
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