David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Era ligera como pluma leve,
como espuma de mar que con el viento
forma la brisa, como un firmamento,
como aire, como flor que no se mueve.
Era -me acuerdo- cual cristal de nieve
que apenas dura un rápido momento,
era un suspiro bello, un bello aliento,
tan débil y tan frágil y tan breve.
¡Se me escapó! Salió por la ventana
con los primeros rayos, y sin dueño,
se dirigió a perderse en la mañana.
Era de niebla, y por cualquier empeño,
inútil de buscar, alma inhumana,
última exhalación de un grato sueño.
como espuma de mar que con el viento
forma la brisa, como un firmamento,
como aire, como flor que no se mueve.
Era -me acuerdo- cual cristal de nieve
que apenas dura un rápido momento,
era un suspiro bello, un bello aliento,
tan débil y tan frágil y tan breve.
¡Se me escapó! Salió por la ventana
con los primeros rayos, y sin dueño,
se dirigió a perderse en la mañana.
Era de niebla, y por cualquier empeño,
inútil de buscar, alma inhumana,
última exhalación de un grato sueño.
::Hola amigo David Martínez. Excelso soneto el que nos compartes. Como dice Luis estás en la liga de los "superdotados". Recibe mis más sincera felicitación y aplausos.::