azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llego tarde.
Llego demasiado tarde.
Equivoco las palabras,
elijo el lugar
menos adecuado,
el momento
más inoportuno;
y poco importa
si sabía o no
lo que tenía que hacer.
Llego tarde.
Llego demasiado tarde.
Camino por la calle,
perdido, sin rumbo.
No sé de donde vengo.
No importa a donde voy.
Noto el viento en el rostro,
pero no siento frío
y tampoco calor:
sólo el viento.
Llego tarde.
Llego demasiado tarde.
Me siento.
Veo la gente pasar.
Rostros sin nombre.
Caras reflejadas
en miedo de tiempos pasados,
nostalgia de inciertos futuros.
El sol se pone.
Sigo caminado… Solo, en la noche.
Llego tarde.
Llego demasiado tarde, otra vez.
Llego demasiado tarde.
Equivoco las palabras,
elijo el lugar
menos adecuado,
el momento
más inoportuno;
y poco importa
si sabía o no
lo que tenía que hacer.
Llego tarde.
Llego demasiado tarde.
Camino por la calle,
perdido, sin rumbo.
No sé de donde vengo.
No importa a donde voy.
Noto el viento en el rostro,
pero no siento frío
y tampoco calor:
sólo el viento.
Llego tarde.
Llego demasiado tarde.
Me siento.
Veo la gente pasar.
Rostros sin nombre.
Caras reflejadas
en miedo de tiempos pasados,
nostalgia de inciertos futuros.
El sol se pone.
Sigo caminado… Solo, en la noche.
Llego tarde.
Llego demasiado tarde, otra vez.
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