GLAVIANA
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y miro las hojas desprenderse de un calendario,
que acusan los días que van pasando.
Y una vida gris ensombrecida
de una soledad de somos dos,
que hace de mi un nada soy...
Que ya no quiere más, quiere partir.
Y desde mi soledad de a dos,
un día apareces tú con tu reflejo,
llenándome de luz el corazón.
Y ya no puedo más con
mi soledad de a dos.
Quiero dejar de ser así.
Soñar con un amor y despertarme
de un letargo escalofriante.
Y sentir mi pecho estallando,
percibiendo los latidos
de tu carazón galopando,
cuando el roce de mi piel,
se arde de placer,
en el gemido de tu voz,
¡ Y somos dos, nosotros dos !
Desde el desencanto venimos,
y en el momento justo,
nuestras vidas cruzamos.
Te quiero dar mi ser...
Volcarme en tus encantos,
¡ Y anclarme para siempre en ti!
que acusan los días que van pasando.
Y una vida gris ensombrecida
de una soledad de somos dos,
que hace de mi un nada soy...
Que ya no quiere más, quiere partir.
Y desde mi soledad de a dos,
un día apareces tú con tu reflejo,
llenándome de luz el corazón.
Y ya no puedo más con
mi soledad de a dos.
Quiero dejar de ser así.
Soñar con un amor y despertarme
de un letargo escalofriante.
Y sentir mi pecho estallando,
percibiendo los latidos
de tu carazón galopando,
cuando el roce de mi piel,
se arde de placer,
en el gemido de tu voz,
¡ Y somos dos, nosotros dos !
Desde el desencanto venimos,
y en el momento justo,
nuestras vidas cruzamos.
Te quiero dar mi ser...
Volcarme en tus encantos,
¡ Y anclarme para siempre en ti!
Última edición:
::