dulcinista
Poeta veterano en el Portal
No conozco a esa mujer que veo por la calle;
sus pechos saltan tras su transparente vestido;
tendrá quizás una hermana tan sensual como ella;
quizás pasará las noches abrazada a su marido.
Aunque también es posible que no esté casada
y que su hermanita no sea una flor delicada.
Bajo el vestido quizás lleve ropa interior de seda;
la imagino acostada conmigo en la arboleda
los dos cuerpos desnudos quemados por el deseo;
en un árbol canta un pájaro que no veo.
Las hojas de los árboles nos rozan en su caída
y en el claro cielo la luna es testigo mudo
mientras las flores silvestres perfuman
la hermosa esbeltez de su cuerpo desnudo.
Aunque es posible también que sea una puritana
y que a la arboleda se venga su hermana.
Eladio Parreño Elías
25-Marzo-2012
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