Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
El escenario desierto
con los focos apagados
y el patio de butacas,
un Mar Rojo calmo.
Vestida de doncella
se mueve ella nerviosa
maniquí sobre las tablas
su voz flotando queda.
El eco de sus zapatos
agrieta los silencios…
En los palcos resuenan
ilusión de seco aplauso.
Baja a los pies su mirada
dando reposo y justa pausa
a la réplica que de continuo
su discurso reanudaba.
El monólogo se quiebra
al escuchar a la alcahueta
salir tras el telón a escena
arrastrando triste su silueta.
Deja ya de recitar el verso
que nadie ha de contestarte…
bien sabes que desde hace días
tu Calixto en una tumba yace.
La función quedó suspendida,
suspenso el amor y la lujuria.
Melibea sólo espera a la muerte
que en último acto, se presente.
Última edición: