Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sentada entre azucenas tejía una corona,
al fondo del parterre el tiempo le atropella,
erguidos los cipreses, soberbios ante ella,
le peinan el cabello con púas de cretona.
Mecida por recuerdos el daño se acantona
y al cielo le reclama que arríe alguna estrella.
Atenta entre penumbra escucho su epopeya
y entiendo su locura que al juicio no perdona.
Yo sé que no son flores lo que hay en mi diadema,
la muerte traicionera plantó un pequeño espino
el día que en adiós, regando este poema,
cerró a mi hijo la puerta abriendo el desatino
de verme ante su tumba con llanto por emblema
y el duelo por bandera cegando mi camino.
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:: jejejejeje.