Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quise atrapar el azul de los mares
y atarlo al peldaño de una caracola
llenarlo de espuma blanca y sales
y añadir el rayo de una luna mora.
Guardar el verde de los trigales
que al viento se enredan cual estola
meciéndose en un eterno baile
al compás del péndulo de las horas.
Del cielo anaranjado de la tarde
que el horizonte de fuego desborda
las ascuas del sol al marcharse
dejando mis ojos velados en sombra.
Atesorar del bosque bostezos otoñales,
amarillo cobre tiñendo las hojas,
y de la primavera sus fértiles valles
que en lilas y violetas se coronan.
Y así, anudarlo al rojo de mi sangre
y desplegar del arco iris las ondas
desterrando el negro que hace acre
cada beso que le robas a mi boca.
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