Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Oda trenzada...mi creación poética)
_Esta estructura se puede poner en práctica con versos decasílabos, endecasílabos, dodecasílabos y alejandrinos, combinando rimas asonantes externas con rimas consonantes internas. Cual sea la medida del verso se ajusta al esquema siguiente:
(A-B-A)…(C-D-C)…(E-F-E)…(G-H-G)…(i-J-i)…(KLK)
_Las rimas asonantes externas son distintas en cada terceto.
_En cada terceto el 2do verso queda libre respecto a las rimas externas del poema.
_En cada terceto el 1er verso rima en consonancia interna con el 2do verso.
_En cada terceto el 2do verso rima en consonancia interna con el 3er verso.
_El ritmo acentual varía, teniendo en cuenta la medida del verso.
Mi primera experiencia fue con versos decasílabos continuos y un ritmo fijo:3,6,9
Luego experimenté estos mismos versos con el ritmo: 2,4,7,9…también fijo
Y así sucesivamente puse en práctica otras métricas y otros ritmos.
Versos alejandrinos divididos en hemistiquios de 7. Ritmo acentual. 3,6,9,13
La rima consonante interna funciona en el metro: 6,7 (1er hemistitio)
La rima consonante interna funciona en el metro: 6,7 (1er hemistitio)
Se calló tu casete de ritmo cadencioso
y yo siento rocoso mi verso de amapola
al quedarme tan sola contemplando el otoño.
Siento débil mis pasos al faltarme tu aliento,
me acompaña el lamento de mi viejo jardín
ni siquiera el jazmín sobrevive a los dejos.
De hojarascas marchitas se me llenan las manos:
cual si fueran arcanos…de funesto destino,
solo un gélido pino me da soplos y abrazos.
Si te vas para siempre se me acaba la vida
pues no encuentro partida ni señal en el rumbo,
de verdad me derrumbo con el llanto de niña.
El flüir de mis lágrimas va mojando el ambiente,
ya no veo tu frente tan rugosa y reseca
si es la gran biblioteca de poesías muy verdes.
Es mejor un estudio sobre el tiempo infalible:
tal vez sea posible lindo injerto de amor
y se inspire el pintor al usar nuestros tintes.
Mariluz Reyes
y yo siento rocoso mi verso de amapola
al quedarme tan sola contemplando el otoño.
Siento débil mis pasos al faltarme tu aliento,
me acompaña el lamento de mi viejo jardín
ni siquiera el jazmín sobrevive a los dejos.
De hojarascas marchitas se me llenan las manos:
cual si fueran arcanos…de funesto destino,
solo un gélido pino me da soplos y abrazos.
Si te vas para siempre se me acaba la vida
pues no encuentro partida ni señal en el rumbo,
de verdad me derrumbo con el llanto de niña.
El flüir de mis lágrimas va mojando el ambiente,
ya no veo tu frente tan rugosa y reseca
si es la gran biblioteca de poesías muy verdes.
Es mejor un estudio sobre el tiempo infalible:
tal vez sea posible lindo injerto de amor
y se inspire el pintor al usar nuestros tintes.
Mariluz Reyes
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