Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde ese nosotros que nunca existió
en la largura de tu sombra reencarnada
masticando pedazos de absurdo temor
por sentir o pensarte en muda palabra.
Deshojo momentos y no sé si callar
pues no creo que merezca la pena
dejar en tus manos el barco, capitán
para naufragar de nuevo en tristeza.
Tantas veces, ya pierdo la cuenta
me puse a tus pies, rogué, supliqué
que el orgullo se quedó en la trastienda
y ya no pude encontrarle después.
Soy girones de un roto cualquiera
preguntando al destino el por qué
entre versos las dudas me apresan
y en sueños de olvido me dejo caer.
Cómo duele saber que aún me dueles
mirarme la herida, verla sangrar...
Cómo duele saber que aún escuece
el nudo que ahorca en ti... soledad.
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