Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quise escribir un poema oriental
de cinco, siete, cinco y ver qué tal...
Fugaz lucero
luciérnaga encendida
ante un jilguero
pero ¡te rima, pardiez! - me dijeron -
Espanté al ave
que es de mal agüero
del ¿limonero?
y entonces se posó un triste vencejo
mejor, gorrión...
con ojillos hambrientos
el muy glotón
-¿he dicho que verano es la estación?-
Quieto, ¡por Dios!
ni cerezo, ni almendro
aunque esté en flor
- de lirismo despojo la canción -
Abre tus alas
trasládate de un brinco
y cierra el pico
Lo he captado, lo engancho a un olivo...
Pluma en la rama
ninguna consonancia
mas ¡algo falta!
Vaya bicho tan vago, ¡va y se apaga!
La luz se esconde...
¡la metáfora!, ¿dónde?
loca me dejas
¡a pájaros ya tengo la cabeza!
Oigo los trinos
de vencejo y jilguero,
pían con mimo
desde los limoneros...
¿y en el olivo?
el gorrión y el lucero
¡se hacen amigos!
Fin de este cuento
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