Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
SIN EMBARGO
Eres el espacio,
el segundo eterno de mi vida,
la cicatriz que llevo con orgullo,
la herida que cura mis heridas.
Eres lo que digo cuando callo,
la presencia de lo que me siente vivo,
la llave que abre, cuando cierra,
el mundo de lo que imagino.
Sin embargo, existe
la parte indivisible de su planta,
las raíces que sustentan los sueños,
el sueño que vuela con sus alas,
las alas que son cuando despierto
y veo que el aire se regala
y es mínimo el hurto que me ofrezco.
Eres el espacio,
el segundo eterno de mi vida,
la cicatriz que llevo con orgullo,
la herida que cura mis heridas.
Eres lo que digo cuando callo,
la presencia de lo que me siente vivo,
la llave que abre, cuando cierra,
el mundo de lo que imagino.
Sin embargo, existe
la parte indivisible de su planta,
las raíces que sustentan los sueños,
el sueño que vuela con sus alas,
las alas que son cuando despierto
y veo que el aire se regala
y es mínimo el hurto que me ofrezco.