Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue proverbial la suerte en ese día.
Rutilante, mi estrella intermitente,
al fin reverenciaba de repente
las plegarias, los ruegos, la utopía,
concediéndole a mi alma la amnistía
de sentir, el abrigo de la gente
que al otro lado, intuyo tan presente
elevando en sus voces mi afonía
para poder volar con la palabra
y plantar sin espinas los rosales
en el pliegue del cielo de sus ojos.
Ya mi voz en desierto no se labra,
ni en secarral, mis pulsos invernales...
entre poemas quemo los abrojos.
Os dejo sin sonrojos
un refrán que se escribe con la vida,
"de bien nacida, es ser agradecida"
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