Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Corazón de amor sediento!
encontraste en tu camino
tan intenso sentimiento
que te deja sin aliento
al compás de un peregrino,
que al cruzarse en tu mañana
despertando tu presente,
de tus sueños es Nirvana
que en delirio se desgrana
con pasión tan contundente.
Mas acaso yo presiento
que tan pronto como vino,
con un soplo atroz del viento,
la veleta es ya sarmiento
agostado sin destino.
La conciencia se trepana
con las púas del tridente
que desgarran tu besana;
soledad, nostalgia arcana
y el pasado, aún vigente...
En bordones de tormento
mi poema yo reclino
y en el miedo lo germino
con pesares por cimiento.
Mientras arde el firmamento
en el acre pergamino,
con tus besos alzo el trino
de mi fénix soñoliento.
Que renace en tu ventana
calcinado en el oriente
de tu sol, que a él se hermana,
y te grita, ¡soy simiente!
que en tu pecho se arrellana
al latir de amor creciente.
Última edición:
