Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un adiós en dinteles de esperanza,
que en cascada de pulsos todo inunda,
atraviesa el amor con fría lanza
tras tu huella, marcada tan profunda.
Manecilla que danza
en pretérito tiempo. Moribunda,
fatigada no avanza
de la aurora iracunda,
¡herrumbrosa!, rumiando tu tardanza.
Amanezco en umbría
sin tus besos, que colman mi tintero...
Fuente de poesía,
del ensueño, ¡ambrosía!
degustada en tu verso zalamero.
Que tus ojos harán de mí, vigía
de ese mar que es naufragio del velero
si le niegas, surcarte noche y día.
Tú no sabes mi bien, lo que te quiero...