Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Regálame un verso que no se parezca a nada
abominando en su idea a los umbrales sólidos
que me llenan de jaulas, de moho y de orín.
Dame la pausa ausente que nos corrompa
la vestidura nueva que corta al viento
y emana la flor de un nuevo principio.
Escríbeme la era de las voces no nacidas
para callar el lamento instruido y senil,
permíteme morir en una poesía nueva.
No importa que desconozca su origen
que no roce su esencia lo ya escrito,
quisiera leerte fuera de las normas
y que empecemos una nueva era
en los albores de la nada jamás escrita.
abominando en su idea a los umbrales sólidos
que me llenan de jaulas, de moho y de orín.
Dame la pausa ausente que nos corrompa
la vestidura nueva que corta al viento
y emana la flor de un nuevo principio.
Escríbeme la era de las voces no nacidas
para callar el lamento instruido y senil,
permíteme morir en una poesía nueva.
No importa que desconozca su origen
que no roce su esencia lo ya escrito,
quisiera leerte fuera de las normas
y que empecemos una nueva era
en los albores de la nada jamás escrita.
Última edición: