Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siento la vida encendida en su mirada.
El velo corrompido de las sombras
a cada parpadeo de su luz insondable.
Siento que gana
en las pequeñas guerras
del corazón al alma,
con tibias campanas
de luces caídas
como un rezo
en su camino de manos abiertas:
Alborotar las alas
de un sueño,
remontar las almas
en el mismo sueño.
Mi vida pasa por sus ojos.
Que la encuentran. Cerca de mí.
Enternecida; digo, gracias;
por existirme plenamente,
por victorear la lucha incansable,
por seguir la búsqueda fraternal
que nos abrace,
en el sinuoso desvelo,
de nuestras almas plenas.
El velo corrompido de las sombras
a cada parpadeo de su luz insondable.
Siento que gana
en las pequeñas guerras
del corazón al alma,
con tibias campanas
de luces caídas
como un rezo
en su camino de manos abiertas:
Alborotar las alas
de un sueño,
remontar las almas
en el mismo sueño.
Mi vida pasa por sus ojos.
Que la encuentran. Cerca de mí.
Enternecida; digo, gracias;
por existirme plenamente,
por victorear la lucha incansable,
por seguir la búsqueda fraternal
que nos abrace,
en el sinuoso desvelo,
de nuestras almas plenas.
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