Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tal vez no fue verdad tu gran amor,
aquél por el que mi alma dio la vida...
Jamás tendré la clave, ¡cruel dolor!
que selle de mi pecho cada herida.
Que en ti perdí por nada el pundonor
y ya tan sólo soy gaviota huida.
Ladrón de guante blanco, ¡estafador!
bebiendo el llanto amargo que lapida.
Herrumbre en miel pagaste aciaga rosa.
Tu ajado aroma ungió el tifón bizarro
que arrambla el sueño mientras embaldosa,
silencios y mentiras con guijarro.
¡Ingenua flor!, sin triste verso o prosa
quizás por caminar con pies de barro.
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