cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Entre las dunas y mil tropiezos
padeciendo los rigores de la sed y desesperanza,
llegó una amiga trayendo el frescor de la sombra
despejando mi mente cansada
y espantando, de nueva cuenta, el furor.
Nube que desde siempre será lejana
pues en mi condición de mortal
nunca podrá alcanzarla.
Y sin embargo se ve tan cerca, la bien amada,
que pudiera... al desearlo... la pudiera abrazar.
Amiga, sombra de cobijo y frescor
que trajiste la esperanza y benevolencia
a los arrebatos de furia y dolor
algún día seré nebulosa
y cataré los vinos del querube.
Por ahora me contento, en verte pasar...
mi amiga la nube.