Ricardo José Lascano
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Se puede vivir muriendo
dentro en mi destino.
Vivir mirando mi cadáver
sufriendo a golpes de luz
que estallaran dentro
cual origen reclamando
la soberanía de mis huellas?
Muero noche y cielo lento
alas fugitivas
párpado que hieres las soledades.
¿Regresas para ser testigo,
para arenar el origen caudaloso
de los muelles que aromaron
el roce lluvioso de mi sangre,
vienes a la sentencia?
Te acerco un flanco de collares latiendo,
un estrado de siluetas pétreas
que glorificaron los lamentos,
los relojes que esgrimidos se anticiparon
a su final de tortuosos engranajes,
ellos son parte de este duelo de jaulas gritadas
sobre el desvarío de tu médula crepuscular
de algas encendidas lamidas en mis faros.
Quiero verte llena de todo este misterio
que te formara dentro
no se de cual destino.
Ese es otro final por el que muero.
dentro en mi destino.
Vivir mirando mi cadáver
sufriendo a golpes de luz
que estallaran dentro
cual origen reclamando
la soberanía de mis huellas?
Muero noche y cielo lento
alas fugitivas
párpado que hieres las soledades.
¿Regresas para ser testigo,
para arenar el origen caudaloso
de los muelles que aromaron
el roce lluvioso de mi sangre,
vienes a la sentencia?
Te acerco un flanco de collares latiendo,
un estrado de siluetas pétreas
que glorificaron los lamentos,
los relojes que esgrimidos se anticiparon
a su final de tortuosos engranajes,
ellos son parte de este duelo de jaulas gritadas
sobre el desvarío de tu médula crepuscular
de algas encendidas lamidas en mis faros.
Quiero verte llena de todo este misterio
que te formara dentro
no se de cual destino.
Ese es otro final por el que muero.
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