Girasoles de casa

Ricardo José Lascano

Poeta que considera el portal su segunda casa
Empecé a caminar por la calle entre la gente,
saludé a todas las personas que pasaban,
a todas las saludé y se me ocurrió copiar sus ojos;
algunos me ignoraron, otros saludaron con temor
y sentí la distancia que el tiempo me obligaba,
y les regalé girasoles y les encendí esferas
de luz sobre la hierba que rodeaban almas
y me sentí cansado para volver hasta mi casa
y me quedé dormido en un río de ellos y la noche
me abrazó como un niño con ramas brotadas de palomas
que amanecían con frágil tibieza de madre,
entonces supe que nunca más tenía que regresar.
 
Última edición:
Regalar girasoles, encender esferas de luz.. qué hermosa entrega. Maravilloso poema, Ricardo. Estrellas y abrazos para ti.
 
Ocurre que hay lugares a los que uno no debería regresar cuando se es muy sensible a los recuerdos. Me ocurrió la primera vez en que después de 20 años volví a mi casa primera, la que recuerdo y me dolió. Pensaba que todo iba a estar parecido, que habrían vestigios de un tiempo mejor pero no, solo los parrones donde el loro de la casa se agarraba y decía mi nombre, nada más. Salió a saludarme gente grande y reconocí que yo también lo estaba, que no me daba cuenta no más pero no encendí luces yo, tenía que volver y deshacer recuerdos tristes para hacerlos alegres porque de no existir ellos, aunque fuera el espacio, yo tampoco tendría historia. Me hiciste explayar, es lo que sentí al leerte. Muchas gracias, amigo.
 
al lugar donde fuiste feliz no debieras pensar en volver... u deleite con sabor y olor y mucha magia
 
Ingenuo caminar del pequeño arroyo, más todo cambia al recibir las miradas de otros arroyos, en ese crecer solo sirve dejarse llevar para ser mar...
Amar soñando, amar sufriendo, para aprender a desnudarnos al amar.
Así preparados para recibir la cálida mirada que nos ascenderá de nuevo y volar.

Un placer leerte Ricardo. Es grato que seres nos enciendan las esferas de nuestra mirada.
Estrellas y alegre paz.
Vidal

 
Que bonitos versos Ricardo. Los ojos son las ventanas del alma,y un poeta tiene el sentimiento profundo para descubrir lo que se esconde detrás de una mira.Un placer leer tu inspiración.
 
Ricardo José Lascano;4581333 dijo:
Empecé a caminar por la calle entre la gente,
saludé a todas las personas que pasaban,
a todas las saludé y se me ocurrió copiar sus ojos;
algunos me ignoraron, otros saludaron con temor
y sentí la distancia que el tiempo me obligaba,
y les regalé girasoles y les encendí esferas
de luz sobre la hierba que rodeaban almas
y me sentí cansado para volver hasta mi casa
y me quedé sentado en un río de ellos y la noche
me abrazó con un niño con ramas brotadas de palomas
que amanecían con frágil tibieza de madre,
entonces supe que nunca más tenía que regresar.

Hermosa poesía que dibuja el elegante sentir de tu alma.......bella visión de tu espíritu hecho de nobleza...saludos.
 
Ricardo José Lascano;4581333 dijo:
Empecé a caminar por la calle entre la gente,
saludé a todas las personas que pasaban,
a todas las saludé y se me ocurrió copiar sus ojos;
algunos me ignoraron, otros saludaron con temor
y sentí la distancia que el tiempo me obligaba,
y les regalé girasoles y les encendí esferas
de luz sobre la hierba que rodeaban almas
y me sentí cansado para volver hasta mi casa
y me quedé sentado en un río de ellos y la noche
me abrazó con un niño con ramas brotadas de palomas
que amanecían con frágil tibieza de madre,
entonces supe que nunca más tenía que regresar.

Debe ser muy bello aquel lugar donde legaste, para no querer regresar al otro, qué lindas letras, que bellos paisajes y sentimientos brotan de tu alma bella, felicidades Ricardo tu poesía tiene olor a tierra, a casa y a siembra con buena cosecha, tkm.
 
el contemplar la belleza
de esta cálida imagen
tan natural de tus letras,
nos atrapa un sentimiento
inexplicable,
abrazos
Denn
 
Ocurre que hay lugares a los que uno no debería regresar cuando se es muy sensible a los recuerdos. Me ocurrió la primera vez en que después de 20 años volví a mi casa primera, la que recuerdo y me dolió. Pensaba que todo iba a estar parecido, que habrían vestigios de un tiempo mejor pero no, solo los parrones donde el loro de la casa se agarraba y decía mi nombre, nada más. Salió a saludarme gente grande y reconocí que yo también lo estaba, que no me daba cuenta no más pero no encendí luces yo, tenía que volver y deshacer recuerdos tristes para hacerlos alegres porque de no existir ellos, aunque fuera el espacio, yo tampoco tendría historia. Me hiciste explayar, es lo que sentí al leerte. Muchas gracias, amigo.



Querida amiga Elisalle, me has obsequiado hermosa sensibilidad en tus palabras que atesoro profundamente. Muchas gracias.
 
Woow has bordado tu poema!!

Un poema fuertemente psicológico,
donde cada metafora deja ver por las
grieta del poema.

Realmente bueno e innovador!!
Mis aplausos!!
Laura.:)
 
muy triste ser abrazado por la noche,
aunque parezcan brazos de madre...

pero el día siempre llega, muy tristes tus versos de hoy.

pero bellos, como siempre.

abrazos
 
Una muy bella y profunda poesía Ricardo José Lascano donde la existencia del alma binda todo su ser pero tambien se cansa. Felicitaciones y saludos poeta
 
Ayyy Ricardo José, querías encender miradas con la luz de tu mirada, iluminar sonrisas, alejar las sombras de esos ojos ennublados de nubes de soledad, incomprensión y tristeza. Da gozo al alma si actuamos de sol, de amor, para que otros soles de luz apagada se giren y la reciban. Ayyy me ha encantado leerte, tus letras están plenas de sensibilidad y sentimiento, además de ser profundas y reflexivas. Besazos con cariño y admiración, estrellas y repu merecida, a ver la maquinilla si me deja.

Ricardo José Lascano;4581333 dijo:
Empecé a caminar por la calle entre la gente,
saludé a todas las personas que pasaban,
a todas las saludé y se me ocurrió copiar sus ojos;
algunos me ignoraron, otros saludaron con temor
y sentí la distancia que el tiempo me obligaba,
y les regalé girasoles y les encendí esferas
de luz sobre la hierba que rodeaban almas
y me sentí cansado para volver hasta mi casa
y me quedé sentado en un río de ellos y la noche
me abrazó con un niño con ramas brotadas de palomas
que amanecían con frágil tibieza de madre,
entonces supe que nunca más tenía que regresar.
 
Ayyy Ricardo José, querías encender miradas con la luz de tu mirada, iluminar sonrisas, alejar las sombras de esos ojos ennublados de nubes de soledad, incomprensión y tristeza. Da gozo al alma si actuamos de sol, de amor, para que otros soles de luz apagada se giren y la reciban. Ayyy me ha encantado leerte, tus letras están plenas de sensibilidad y sentimiento, además de ser profundas y reflexivas. Besazos con cariño y admiración, estrellas y repu merecida, a ver la maquinilla si me deja.


La lomafresquita vió todo el poema. Una radiografía del poema. Gracias querida amiga por tu lectura.
 
Ingenuo caminar del pequeño arroyo, más todo cambia al recibir las miradas de otros arroyos, en ese crecer solo sirve dejarse llevar para ser mar...
Amar soñando, amar sufriendo, para aprender a desnudarnos al amar.
Así preparados para recibir la cálida mirada que nos ascenderá de nuevo y volar.

Un placer leerte Ricardo. Es grato que seres nos enciendan las esferas de nuestra mirada.
Estrellas y alegre paz.
Vidal


Admirado poeta, tu palabra de luz que atesoro, gracias compañero, un abrazo fuerte.
 
Bella obra nos compartes; un placer pasar por tus letras. Felicidades.Mi abrazo con estrellas.
 

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