"SIEMPRE NOS QUEDARÁ PARÍS"*
Fue una alegría haberte conocido y mi vivir,
al escribirte esta carta sin final y un te quiero,
de título le pondría y "siempre nos quedará París",
porque tú, no dejas de vivir en mis pensamientos.
Al rememorar nuestra historia de amor,
donde tú y yo sentimos la transparencia,
donde fluye el alma y navega el corazón,
cuando lo celebramos juntos y tu presencia.
El viento me arrastra y envuelve mis ojos,
al escribirte estos humildes poemas,
donde te acordarás de mí y tu antojo,
y tu discreto amor, anda por mi cabeza.
Y siempre nos quedará París,
porque un gran amor nunca se olvida,
llegando el día en que deba partir,
y tenga que regresar de nuevo hasta mi orilla.
En esta carta de amor te hablo de la espesura,
de las rosas blancas que me regalaste tantas veces,
porque necesito unir mis manos con las tuyas,
y revivir ese día, el que nos hizo más fuerte.
En las palmas de mis manos, sensibles si las hubiera,
así esperaré tu llegada, donde será un placer,
cogerte de tu brazo y pasear junto a la Ribera,
viéndote tan feliz y recuerda que siempre nos quedará París.
*Nota: El título: «Siempre nos quedará París» («We'll always have Paris»), frase archiconocida de la pelicula Casablanca (película estadounidense de 1942, dirigida por Michael Curtiz); la frase fue dicha en la película por su protagonista Rick Blaine (Humphrey Bogart) a su amante Ilsa Lund (Ingrid Bergman), casada con un lider de la resistencia contra los nazi.