azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Donde se ocultan las musas
En la intensa fragancia de una flor,
en la suave caricia de la brisa,
en el canto de un grácil ruiseñor,
en el sorbo de fresca hierbaluisa;
en el beso que nace del amor,
en el guiño que arranca una sonrisa,
en el rostro sin nombre ni color,
en el alma indomable e insumisa.
Y allí donde palpita un corazón,
allí donde respira un ser humano
capaz de estremecerse de emoción
ocultas a los ojos del profano
aguardan con paciencia e ilusión
la pluma que las tome de la mano.
En la intensa fragancia de una flor,
en la suave caricia de la brisa,
en el canto de un grácil ruiseñor,
en el sorbo de fresca hierbaluisa;
en el beso que nace del amor,
en el guiño que arranca una sonrisa,
en el rostro sin nombre ni color,
en el alma indomable e insumisa.
Y allí donde palpita un corazón,
allí donde respira un ser humano
capaz de estremecerse de emoción
ocultas a los ojos del profano
aguardan con paciencia e ilusión
la pluma que las tome de la mano.