Hay demasiado amor para olvidarte,
en la lejanía me sigue tu corazón,
nadie me impedirá detenerme,
quiero entregarme a ti, con toda pasión.
Desmayado ha quedado mi pecho en la hoguera,
porque al pronunciar tu nombre, mi joyero de nácar,
ha soñado que tus ojos, son parte de mis poemas,
y que van dejando rastro, de tu risa tras la montaña.
Hay demasiado amor y el espino de no poder amarte,
dulces están mis ojos, y son testigos como perlas,
que aquí estoy para poder enseñarte,
donde los nuevos sentimientos estarán en otra entrega.
Igual debo guardar todos mis poemas en un cajón,
escribirle a una pared, que dice estar muerta,
esperar a que se esconda el malogrado sol,
y le echarle la culpa, a todas mis malogradas venas.
Siento melancolía dentro del alma que está ansiosa,
tu corazón me dice que me recuerdas, como una rosa roja,
siento dolor y coraje, sigo llorando a lágrima viva,
y que te produce venturas de amor, sabiendo de mi boca.
Pero al mirarte voy escuchando murmullos con suspiros,
con una mano te juro, que siempre te amaré,
y con la otra mano, te pido tu amor y tu abrigo,
y con todo mi corazón, tu clemencia de que no te olvidaré...
[video=youtube;2FSEe1o8NlE]http://www.youtube.com/watch?v=2FSEe1o8NlE[/video]