Soneto sin tacha en rima y métrica, acentos en 6ª y 10ª. Un desarrollo excelente, en los cuartetos describes el "momento" en sí, y la posterior situación de reflexión, con la tristeza inherente. El primer terceto es como una precuela, haciendo referencia a su diplomatura inicial en el "oficio", y en el segundo, la conclusión final, el juicio moral sobre su existencia.
Casi siempre que se escribe sobre este tema, es para hacer referencia a la prostitución femenina, que, realmente, es la más abundante por la situación de más desamparo en la mujer a lo largo de la Historia y por la, según está establecido, aunque yo tengo mis reservas sobre eso por la experiencia adquirida, de mayor necesidad de sexo en el hombre que en la mujer. Pero tú has tenido la originalidad de hacer un poema, en un magnífico soneto, sobre la prostitución masculina. Mi enhorabuena, querido amigo.
Mis estrellas, que sus luces alumbren los corazones de todas las almas, de esas presas, hombres o mujeres, y de esos cazadores y/o cazadoras y que traigan paz y sosiego. Y, si la maquinilla carajota me deja, la reputación merecida.
Un fuerte abrazo.