Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
atardece sin ti en el tañer de las campanas
que le hace sombra a los murmullos
de las aves que vuelan espantadas
en el viento que suspira en balde a través
de la ventana, en los caprichos, lluvias
y colores que le quitan lo aburrido al horizonte
en tu nombre que me guardo antes de la lengua
junto a los suspiros para que el agua la sopa
y los verbos no me lo desgasten
en la vida que atardece sin ti despacio
con poca clemencia
sin modo de salvar el mundo que nos esperaba
en el refugio de los sueños
atardece y qué importa si llevaste a otros rumbos
de la lluvia el olor a hierba
de la noche el embeleso de la luna
de mis ojos la forma de mirarme en tu mirada
verde de conjuro y oración y credo
atardece y el hilo fino de la araña crece entre tu taza
y tu silla frente a una mesa puesta que ha perdido
en la mañana para el pan su función de altar
y la alegría.
Due 27.07.13 en una noche en la que sé cómo y por donde saldrá la luna y aún así la duda y la incertidumbre se cuelgan de mis ojos.
Nota 1. Iba caminando por la calle cuando de repente vi a una chica en moto, le grité: ¡VAAACA! me dijo: ¡TU MADRE! Y pues nada, chocó con la vaca.
Nota 2. Ayer casi cojo
- ¿Y qué paso?
- Pues la operación fue un éxito y no me amputaron la pierna.
3. es extraño pero casi todos los ateos se la pasan hablando de Dios...
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