Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
El camino pedregoso áspero y sin fin,
es un reto andar por el
mi alma se angustia al saber
que lo tiene que recorrer,
mas el dolor de no tener
el agua que he de beber
pordioseando desde ayer
solo espinas se hundieron en mis pies.
En trapecios camino,
de grotescos aires respiro,
entre el pánico mis pies deslizo,
como mártir, contra el viento lucho,
ese camino hasta el umbral pasaré
con rabia y coraje, al verdugo venceré.
Perdí el sentido quedé en cenizas,
frente a mí; una piedra está,
que no me deja continuar
y mis venas gritan de dolor
de no entender la razón
llega a mi alma a lacerar
este triste caminar,
honda pena un suspirar.
Tengo fuerza ya verán
esa piedra fantasmal cruzaré
al oler la gloria del valor,
como perfume de canciones,
revestida de ilusiones
ya que imploro en languidez y furtivo silencio .
Seré libre, mi esperanza no he perdido
pues tengo a mi Dios en cada cosa,
y que espera por mi ,
al otro lado de la piedra,
sus brazos listos están fascinantes,
no me condena,
oscuro sueño, que pesadilla,
allí está la piedra!!!
De; Elizabeth Flores.
es un reto andar por el
mi alma se angustia al saber
que lo tiene que recorrer,
mas el dolor de no tener
el agua que he de beber
pordioseando desde ayer
solo espinas se hundieron en mis pies.
En trapecios camino,
de grotescos aires respiro,
entre el pánico mis pies deslizo,
como mártir, contra el viento lucho,
ese camino hasta el umbral pasaré
con rabia y coraje, al verdugo venceré.
Perdí el sentido quedé en cenizas,
frente a mí; una piedra está,
que no me deja continuar
y mis venas gritan de dolor
de no entender la razón
llega a mi alma a lacerar
este triste caminar,
honda pena un suspirar.
Tengo fuerza ya verán
esa piedra fantasmal cruzaré
al oler la gloria del valor,
como perfume de canciones,
revestida de ilusiones
ya que imploro en languidez y furtivo silencio .
Seré libre, mi esperanza no he perdido
pues tengo a mi Dios en cada cosa,
y que espera por mi ,
al otro lado de la piedra,
sus brazos listos están fascinantes,
no me condena,
oscuro sueño, que pesadilla,
allí está la piedra!!!
De; Elizabeth Flores.
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