Los dioses asiduos contemplan
Al gran imperio de Roma arder
Elevados en el Olimpo observan
A la ciudad y sus templos caer
Mientras muchos morían
Minerva y sus Musas bailaban
Dichosas por las bellas artes
E ignorantes de las atrocidades
Cometidas por los hombres
Y también por los Dioses
Quién a Minerva imaginaría
Quién como ella omnisciente
Diosa de culto y sabiduría
Tan ruin como humano
Tan cruenta como Marte
Dios de la guerra y hermano
De qué nos sirven ciencia y cultura
Si nos apartan de la cordura
De qué sirven pluma y papel
Si el hombre desenvaina su espada
De qué nos sirven Minerva y su fe
Si nos invitan a la muerte y la locura.
Al gran imperio de Roma arder
Elevados en el Olimpo observan
A la ciudad y sus templos caer
Mientras muchos morían
Minerva y sus Musas bailaban
Dichosas por las bellas artes
E ignorantes de las atrocidades
Cometidas por los hombres
Y también por los Dioses
Quién a Minerva imaginaría
Quién como ella omnisciente
Diosa de culto y sabiduría
Tan ruin como humano
Tan cruenta como Marte
Dios de la guerra y hermano
De qué nos sirven ciencia y cultura
Si nos apartan de la cordura
De qué sirven pluma y papel
Si el hombre desenvaina su espada
De qué nos sirven Minerva y su fe
Si nos invitan a la muerte y la locura.
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