Como todos,
nací siendo volcán.
Y como un dios recién nacido
en un mundo sin tragedia
avanzaban mis andares
Al poco tiempo, pobre de mí,
sin apenas saber y mucho menos saber que quería saber,
en fábrica adornada,
con letras de manos y sonrisas
junto a sus amigos coloridos murales,
encerrado me vi.
Y la verdad se dicha, me divertí
¡Eh ahí su perversión!
Pues con juegos y florituras, me enseñaron
Cómo sentar
Cuándo hablar
Y para colmo, cómo cagar
Superado este nivel
me embutieron como a un cerdo
y mi cuerpo se nutrió
no ya de la luz del sol
sino de una triste de farolas
Ahora orgullosos se
que 2 + 2 son 4,
que el saber es algo a etiquetar
para después en sus correspondientes cajones guardar,
siempre y cuando anteriormente
haya sido extirpado, vaciado
de ése desconocido elemento
que algunos farsantes nombran como vida.
Objetos en sus museos
Y por todo ello os digo gracias,
ahora he madurado.
Y como tal a vosotros niños,
un consejo os puedo a dar:
Cuando salgan
derramadas por bocas eruditas
las palabras de preguntas disfrazadas,
y éstas bombardeen vuestros cerebros.
Jamás interrumpáis este proceso encadenado
con sonidos más fuertes, sin significado ni sentido.
No sea el caso que tal vez
veamos que el lobo no era malo
y pueda convivir
junto a su amada caperucita.
Y aunque este cuento aquí contado
no tenga siempre un final feliz,
de este nuevo alimento,
puede que tal vez,
surja lo ya olvidado,
aquello que Alicia vivó
mirando en un espejo,
experimenetando en su interiro
las mil y una maravillas
nací siendo volcán.
Y como un dios recién nacido
en un mundo sin tragedia
avanzaban mis andares
Al poco tiempo, pobre de mí,
sin apenas saber y mucho menos saber que quería saber,
en fábrica adornada,
con letras de manos y sonrisas
junto a sus amigos coloridos murales,
encerrado me vi.
Y la verdad se dicha, me divertí
¡Eh ahí su perversión!
Pues con juegos y florituras, me enseñaron
Cómo sentar
Cuándo hablar
Y para colmo, cómo cagar
Superado este nivel
me embutieron como a un cerdo
y mi cuerpo se nutrió
no ya de la luz del sol
sino de una triste de farolas
Ahora orgullosos se
que 2 + 2 son 4,
que el saber es algo a etiquetar
para después en sus correspondientes cajones guardar,
siempre y cuando anteriormente
haya sido extirpado, vaciado
de ése desconocido elemento
que algunos farsantes nombran como vida.
Objetos en sus museos
Y por todo ello os digo gracias,
ahora he madurado.
Y como tal a vosotros niños,
un consejo os puedo a dar:
Cuando salgan
derramadas por bocas eruditas
las palabras de preguntas disfrazadas,
y éstas bombardeen vuestros cerebros.
Jamás interrumpáis este proceso encadenado
con sonidos más fuertes, sin significado ni sentido.
No sea el caso que tal vez
veamos que el lobo no era malo
y pueda convivir
junto a su amada caperucita.
Y aunque este cuento aquí contado
no tenga siempre un final feliz,
de este nuevo alimento,
puede que tal vez,
surja lo ya olvidado,
aquello que Alicia vivó
mirando en un espejo,
experimenetando en su interiro
las mil y una maravillas