Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Poesía.
Si te cuento la historia me dirás que lo puedes hacer en prosa.
Y eso es, en principio, lo que muchos otros dirían.
Yo no sé si es prosa o es poesía, eso quedará para aquellos eruditos
que controlan la temperatura y el tiempo de las palabras.
Para mí, poesía es una aventura que nos acerca a lo sagrado
diariamente con la erudición de lo matutino y simple.
Un verso puede ser "un te quiero" o "una noche negra estrellada".
Yo lo llevaría mas lejos en su simpleza: un "adiós".
Entonces, si te cuento la historia prosaicamente no sería más
que una masturbación mental, una vulgar apologética historia,
donde uno hace y deshace como una araña tejiendo su manto.
La poesía demanda el crisol de la mañana y la obscuridad de la noche.
Nadie, absolutamente nadie, puede entonces determinar
lo que es realmente poético, ni los puristas académicos,
ni los incipientes acreedores de la palabra, ni los gramáticos
con sus fracs de pinceles sentados en sus sillas de abecedario.
Yo siempre he dicho que a este amor no hay que amarrarlo,
no hay que domarlo con un cuenta gotas de sílabas
ni con una marimba de músico arqueológico.
Su música y su ritmo se producen con la misma miel del amor impaciente.