El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Se asoma la luna entre los edificios de Barcelona
y parece invitarme a un bostezo.
Yo se lo concedo.
Esta ciudad me ha acogido entre sus brazos
y no me deja ir.
Yo tampoco quiero.
Hoy veo justo dar las gracias a una ciudad que tiene grácia,
que sabe cuándo enviarme a dormir
y cuándo levantarse la falda.
Los montes son los pechos de mi ciudad anfitriona,
el mar es su saliva. Yo un intruso.
Se asoma la luna, y entre nubes inspecciona
el caso de aquel que cayó en un sueño
al tropezarse con Barcelona.
y parece invitarme a un bostezo.
Yo se lo concedo.
Esta ciudad me ha acogido entre sus brazos
y no me deja ir.
Yo tampoco quiero.
Hoy veo justo dar las gracias a una ciudad que tiene grácia,
que sabe cuándo enviarme a dormir
y cuándo levantarse la falda.
Los montes son los pechos de mi ciudad anfitriona,
el mar es su saliva. Yo un intruso.
Se asoma la luna, y entre nubes inspecciona
el caso de aquel que cayó en un sueño
al tropezarse con Barcelona.