hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como a una extraña planta,
en mi zona más oscura
no cultivé una flor:
sembré allí mi amargura.
La regué con odios,
la aboné con penas;
todos los otoños
daba flores negras.
Dediqué mi vida
a cuidar de ella,
nada me quedaba
al caer mi estrella.
Cuanto más crecía,
tanto más la amaba,
junto a sus raíces
hice mi morada...
Cuando al conocerte
reencontré mi estrella,
sólo por tenerte
me olvidé de ella.
Hoy ya nadie cuida
ni riega esa planta,
dicen que sus flores
se han tornado blancas.
Última edición: