nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un mosquito traicionero
no me deja ni dormir,
con zumbido muy torero
molestando mi existir.
Con el sueño y muy inquieta
sin querer me provocaba
y observando su trompeta
se detuvo y no picaba.
Al llegar hasta mi pierna
esperaba el incidente,
pues en nada me gobierna
su batalla repelente.
Y quedando sorprendida,
empezó a volar de nuevo
y pensé que al ser comida...
¡Yo me duermo y no me muevo!
Con su buena ligereza
en la nalga se paró
e inclinando su cabeza
sin remedio me picó.
Tontorrón ese mosquito
con empeño en su afición
al picarme en el culito
ya pagó por su traición.
Y con mucha rapidez
organiza tu petate,
no me retes otra vez
si no quieres que te mate.
Tere B.O
11-06-2104
Última edición: