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Vagando por estos montes. (décimas provenzales)

Alonso Vicent

Poeta veterano en el portal
VAGANDO POR ESTOS MONTES (décimas provenzales)

Vagando por estos montes
sin más amor que sus vistas,
de tu cuerpo desprovistas,
observo los horizontes.
Y nada te trae a mí
y todo me lleva a ti
cuando escucho ese murmullo
que en las sombras se agiganta,
un eco que sin garganta
suena en mi mundo y el tuyo.

La tarde oscurece el día
anocheciendo de a pocos
las ansias y los sofocos
de mi penar y agonía.
Y vuelvo a pensar en ti
y en todo lo que perdí
cuando de exilio me hirieron.
Vendería, amor, mi alma
desterrada de la calma
que tus besos me trajeron.

Por estos montes discurro,
colección de soledades,
y a mi transitar añades
entre versos un susurro;
que a veces me grita, sí,
y otras calla que sentí
tu piel, tu roce, mi espada
en la lucha sempiterna
que mi corazón gobierna
y que acabó en tu mirada.

Caballero ya no soy;
solitario empedernido
es en lo que he devenido
desde entonces hasta hoy,
sin rey, sin corte, sin ti;
porque a muerte defendí
el honor que hice yo mío
agraviando al que agravió,
matando al que te mató
en sangriento desafío.

Mas con venganza no hallaron
ni paz ni gloria mis días,
todas las horas son frías
y hielo lo que dejaron.
En duelo fue que vencí
y es duelo lo que cumplí
desde entonces hasta ahora.
Doy por cumplida mi vida,
por perdida la partida,
ya no sirve más demora.

Abatieron nuestro vuelo,
sufro por ello condena
y no puedo con la pena
ni quiero encontrar consuelo.
Me voy porque ya me fui
el día que te perdí
y me encontré con la muerte;
la tuya la que dolió,
la suya la que alivió
pero no cambió mi suerte.

Si es verdad que hay dios y hay cielo
y justicia en este averno
que me cobije el invierno
en tus brazos y en tu suelo.
Ya todo me lleva a ti,
al alma que compartí
y a la que voy a buscar
ahora mismo, presto, raudo;
de lo que te di recaudo
para volverte a encontrar.
 
Última edición:
Vagando por estos montes
sin más amor que sus vistas,
de tu cuerpo desprovistas,
observo los horizontes.
Y nada te trae a mí
y todo me lleva a ti
cuando escucho ese murmullo
que en las sombras se agiganta,
un eco que sin garganta
suena en mi mundo y el tuyo.

La tarde oscurece el día
anocheciendo de a pocos
las ansias y los sofocos
de mi penar y agonía.
Y vuelvo a pensar en ti
y en todo lo que perdí
cuando de exilio me hirieron.
Vendería, amor, mi alma
desterrada de la calma
que tus besos me trajeron.

Por estos montes discurro,
colección de soledades,
y a mi transitar añades
entre versos un susurro;
que a veces me grita, sí,
y otras calla que sentí
tu piel, tu roce, mi espada
en la lucha sempiterna
que mi corazón gobierna
y que acabó en tu mirada.

Caballero ya no soy;
solitario empedernido
es en lo que he devenido
desde entonces hasta hoy,
sin rey, sin corte, sin ti;
porque a muerte defendí
el honor que hice yo mío
agraviando al que agravió,
matando al que te mató
en sangriento desafío.

Mas con venganza no hallaron
ni paz ni gloria mis días,
todas las horas son frías
y hielo lo que dejaron.
En duelo fue que vencí
y es duelo lo que cumplí
desde entonces hasta ahora.
Doy por cumplida mi vida,
por perdida la partida,
ya no sirve más demora.

Abatieron nuestro vuelo,
sufro por ello condena
y no puedo con la pena
ni quiero encontrar consuelo.
Me voy porque ya me fui
el día que te perdí
y me encontré con la muerte;
la tuya la que dolió,
la suya la que alivió
pero no cambio mi suerte.

Si es verdad que hay dios y hay cielo
y justicia en este averno
que me cobije el invierno
en tus brazos y en tu suelo.
Ya todo me lleva a ti,
al alma que compartí
y a la que voy a buscar
ahora mismo, presto, raudo;
de lo que te di recaudo
para volverte a encontrar.

El poema es de altura,
empecé por la cumbre
y bajé, con algún que otro suspiro,
cantando.
En esos montes tuyos, compañero,
te crece el arte.


Un abrazo
 
Unas bellísimas décimas provenzales Alonso, me ha encantado, bien podías ponerlas en competitiva, es merecedora de un premio, yo, ya firmo, jajaja.
Un amor que fue arrebatado, un amor que fue vengado, y por ese amor uno pierde la vida para estar con su amada.
Me has llenado de satisfacción amigo, uno de los mejores poemas que he leído desde hace tiempo, incluido los mios, jajajajajajajaja. (Es broma, soy muy malo)

Un fuerte abrazo y te debo una reputación.
 
Maese Alonso:

Muy buenas décimas provenzales deslíes en este trabajo!
Excelente y muy bien orquestados los pareados terminados en -í.
Ameritas mis felicitaciones sinceras.
Externo para ti mis saludos cordiales.
 
Parece querido amigo
que soledad es sinónimo de poesía,
que el poeta debe ser un ser solitario
para poder desarrollar su arte con maestría.
Un abrazo, nunca abandones esos montes.
 
Unas bellísimas décimas provenzales Alonso, me ha encantado, bien podías ponerlas en competitiva, es merecedora de un premio, yo, ya firmo, jajaja.
Un amor que fue arrebatado, un amor que fue vengado, y por ese amor uno pierde la vida para estar con su amada.
Me has llenado de satisfacción amigo, uno de los mejores poemas que he leído desde hace tiempo, incluido los mios, jajajajajajajaja. (Es broma, soy muy malo)

Un fuerte abrazo y te debo una reputación.

Hola Ricardo y muchas gracias por el encantador comentario. Me siento mucho más cómodo en no competitiva y en generales, aunque también acudo allí de vez en cuando para leer y aprender de los maestros.

Un abrazo amigo y feliz de que te gustara el conjunto.
Gracias por la Rep.
 
Permíteme que te felicite, Alonso, por estas excelentes octavas a las que les veo un caracter casi épico haciendo un relato, estrofa tras estrofa, de un hombre solo lamentándose por una tragedia que probablemente él mismo provocó y que por último busca un final igualmente trágico.

Un excelente trabajo por el que te dejo estrellas.

Abrazo, amigo.
 
El monte siempre es un buen lugar para encontrar consuelo a nuestras cuitas, aunque parece que no puede aliviar las que atribulan al protagonista de tus magníficas décimas provenzales, amigo Alonso.
Una obra magistral en forma y contenido que no puedo por menos que aplaudir de pie, estimado poeta.
Un abrazo
 
Preciosas décimas provenzales amigo. Describes muy bien el sentimiento de soledad caminando por los montes. Sin embargo observo que tu soledad es buena. A mí me encanta la montaña y el senderismo algunas veces deseo estar sola.
Este poema es excelente y te aconsejo que compitas con él en el foro de clásica competitiva. Un abrazo amigo.
 
Ayyy Alonso, esos montes te hablan al corazón, has proyectado en ellos tu melancolía y desasosiego... pregunta tu alma el motivo cuando todo el paisaje está impregnado de tu sentir... Maravillosas décimas, profundas, plenas de lirismo y de sentimiento, de bellas imágenes y melódico ritmo. Ayyy qué bien escribes jolines, es puro deleite el leerte mi querido amigo. Besazos con mucho cariño y admiración, estrellas a mogollón y la maquinilla que la amparen los montes perdidos jejejje
 

Vagando por estos montes

sin más amor que sus vistas,
de tu cuerpo desprovistas,
observo los horizontes.
Y nada te trae a mí
y todo me lleva a ti
cuando escucho ese murmullo
que en las sombras se agiganta,
un eco que sin garganta
suena en mi mundo y el tuyo.

La tarde oscurece el día
anocheciendo de a pocos
las ansias y los sofocos
de mi penar y agonía.
Y vuelvo a pensar en ti
y en todo lo que perdí
cuando de exilio me hirieron.
Vendería, amor, mi alma
desterrada de la calma
que tus besos me trajeron.

Por estos montes discurro,
colección de soledades,
y a mi transitar añades
entre versos un susurro;
que a veces me grita, sí,
y otras calla que sentí
tu piel, tu roce, mi espada
en la lucha sempiterna
que mi corazón gobierna
y que acabó en tu mirada.

Caballero ya no soy;
solitario empedernido
es en lo que he devenido
desde entonces hasta hoy,
sin rey, sin corte, sin ti;
porque a muerte defendí
el honor que hice yo mío
agraviando al que agravió,
matando al que te mató
en sangriento desafío.

Mas con venganza no hallaron
ni paz ni gloria mis días,
todas las horas son frías
y hielo lo que dejaron.
En duelo fue que vencí
y es duelo lo que cumplí
desde entonces hasta ahora.
Doy por cumplida mi vida,
por perdida la partida,
ya no sirve más demora.

Abatieron nuestro vuelo,
sufro por ello condena
y no puedo con la pena
ni quiero encontrar consuelo.
Me voy porque ya me fui
el día que te perdí
y me encontré con la muerte;
la tuya la que dolió,
la suya la que alivió
pero no cambio mi suerte.

Si es verdad que hay dios y hay cielo
y justicia en este averno
que me cobije el invierno
en tus brazos y en tu suelo.
Ya todo me lleva a ti,
al alma que compartí
y a la que voy a buscar
ahora mismo, presto, raudo;
de lo que te di recaudo
para volverte a encontrar.

Veo en est as muy clásicas décimas provenzales, estimado Alonso,
una gran calidad y conocimiento de la versificación;
por momentos ganan mucha altura y coincido con el maese Plumialla en resaltar esos pareadós en "í", que quedaron bellísimos;
un abrazo y adelante!,
Eduardo
 
Bellísimas décimas provenzales Vicent y magnífica gesta con los montes como telón de fondo la de ese caballero solitario y atormentado que ni en el exilio ni en la venganza encuentra consuelo por la pérdida de ese gran amor y sentimiento de duelo.Trágico e inmensamente emotivo el final.

Si es verdad que hay dios y hay cielo
y justicia en este averno
que me cobije el invierno
en tus brazos y en tu suelo.
Ya todo me lleva a ti,
al alma que compartí
y a la que voy a buscar
ahora mismo, presto, raudo;
de lo que te di recaudo
para volverte a encontrar.

Bueno chavalote que me ha encantado el ritmo y la determinación de cada décima como si te las dictara un juglar en otra época.
Abrazos :::hug:::de final de Semana larga y buen inicio de semana para ti.
 
Maese Alonso:

Muy buenas décimas provenzales deslíes en este trabajo!
Excelente y muy bien orquestados los pareados terminados en -í.
Ameritas mis felicitaciones sinceras.
Externo para ti mis saludos cordiales.


Muchísimas gracias y encantado con la visita Maese Plumilla. Es motivo de alegría saber que fueron del agrado del lector, y que no tropecé en ningún verso, cosa habitual en mí, je je je.
Un saludo maestro de aquí un aprendiz.
 
Parece querido amigo
que soledad es sinónimo de poesía,
que el poeta debe ser un ser solitario
para poder desarrollar su arte con maestría.
Un abrazo, nunca abandones esos montes.

Pues yo creo que sí. La soledad siempre es una fuerte aliada incluso rodeados de gente que es mi caso... algunas veces se me va la cabeza a las nubes, je je je.
Un abrazote amigo Eladio y dos mil gracias desde estos llanos en los que ya me encuentro.
 
Cuánta emotividad en tus letras, en cada verso encuentro un pedazo tuyo que trasmite tristeza y melancolía. Y añado que esas alturas deben inspirar mucho. Pues todo lo que te rodea es bello. Te dejo el mejor deseo de unos bellos y felices días. Un gran abrazo poeta. Besos.
Hola Nancy y muy feliz domingo desde esta aldea que tanto afecto te tiene. Pasaron los días de holganza y montaña, llegan los de huertos y trabajo.
Un abrazote compañera con agradecimiento y cariños.
 
Una bella historia nos dejas en estas décima amigo Alonso
donde la maestría de tu pluma nos hace disfrutar de una
buena lectura de principio a fin. Ha sido un placer pasar
por tus letras merecedoras de esa lucecita verde.
Besos y un abrazo. Tere
Hola Tere y muchas gracias por estar siempre cerquita de las letras que vamos sacando y compartiendo día tras día.
Un abrazo de domingo amiga.
 
Permíteme que te felicite, Alonso, por estas excelentes octavas a las que les veo un caracter casi épico haciendo un relato, estrofa tras estrofa, de un hombre solo lamentándose por una tragedia que probablemente él mismo provocó y que por último busca un final igualmente trágico.

Un excelente trabajo por el que te dejo estrellas.

Abrazo, amigo.
Hola Juan y mil gracias por el paso y el comentario a estos desvaríos hechos décimas con el pensamiento en otros tiempos y en la métrica al huso.
Un abrazo de domingo amigo Juan.
 
El monte siempre es un buen lugar para encontrar consuelo a nuestras cuitas, aunque parece que no puede aliviar las que atribulan al protagonista de tus magníficas décimas provenzales, amigo Alonso.
Una obra magistral en forma y contenido que no puedo por menos que aplaudir de pie, estimado poeta.
Un abrazo
Muchas gracias Alberto, que escrito fue en el monte; suya fue la inspiración.
Un abrazo amigo... y felicidades abuelo, je je.
 
Que bonitoooooo!!! Todas las reputaciones te daría si pudiera, donde estan esos montes y esa musa que te inspiran así? Me parece de una belleza exquisita,y ya que no puedo otra cosa te doy estrellas y te mando un abrazo.
En Valencia están los montes, "El Macizo del Caroig"; la musa una dama que por ellos vagaba desde tiempos inmemoriales, je je je.
Muchísimas gracias, Esther, por la proximidad y un abrazo de domingo te mando con simpatías.
 
Unas lindas décimas del destierro, Alonso, con esas dos muertes de peso lorquiano sobre las espaldas. Me ha gustado mucho el uso que haces de la lengua, con un dejo antiguo pero para nada recargado.
Dos dudas te comento:
La primera hace al contenido, que me ha surgido la duda de si en este verso
«pero no cambio mi suerte.»
no habrás querido escribir «cambió». Ambas acentuaciones tienen, por supuesto, sentido, es una duda nomás.
La segunda duda es acerca de la forma: he consultado bibliografía (el «Diccionario de Métrica Española» de José Domínguez Caparrós y, del mismo autor, unos excelentes párrafos que dedica a las décimas en «Métrica de Cervantes»), y no he encontrado referencia alguna a la «décima provenzal». ¿Podrías precisarme sus características o brindarme una referencia para consultar?

abrazo
Jorge
 
Unas lindas décimas del destierro, Alonso, con esas dos muertes de peso lorquiano sobre las espaldas. Me ha gustado mucho el uso que haces de la lengua, con un dejo antiguo pero para nada recargado.
Dos dudas te comento:
La primera hace al contenido, que me ha surgido la duda de si en este verso
«pero no cambio mi suerte.»
no habrás querido escribir «cambió». Ambas acentuaciones tienen, por supuesto, sentido, es una duda nomás.
La segunda duda es acerca de la forma: he consultado bibliografía (el «Diccionario de Métrica Española» de José Domínguez Caparrós y, del mismo autor, unos excelentes párrafos que dedica a las décimas en «Métrica de Cervantes»), y no he encontrado referencia alguna a la «décima provenzal». ¿Podrías precisarme sus características o brindarme una referencia para consultar?

abrazo
Jorge
Muchas gracias, Sr Jorge, y pido perdón por la tardanza; tenía este poema un poco olvidado y hoy al pasar descubrí que tenía varios comentarios sin responder… imperdonable.

Tenía mucha razón; en el original escribí “cambió”, lo que no sé es dónde perdí ese acento porque suelo copiar y pegar; pero igual esta vez no lo hice así.

La forma de la composición la saqué de “Vademecum Poético”; me gustan las décimas y entre las variantes encontré esta y se me ocurrió contar una historia. No sé si es una estrofa aceptada o no dentro de la métrica española, pero me pareció interesante.

Adjunto la información de la que dispuse y la página.



LA DÉCIMA PROVENZAL

Esta estrofa, cuyo esquema de rimas es ABBACCDEED (debería haber ido en minúsculas por ser de arte menor los versos), fue empleada por Rostanh o Rostaing Berenguier de Marsella, trovador de principios del siglo XIV, en su poema «Pois de sai mar», tal como lo señala Franck M. Salas en su libro «Una introducción a la antigua versificación provenzal».

Es la décima usada, entre otros, por Jorge Guillén en «Aire nuestro y otros poemas»:

Día de trabajo

Sensación de madrugada.

Debe de llover. Un ruido

también golpea mi oído,

que ayuda a crear –la almohada

lo está sintiendo en mi frente–

una imagen de ese ambiente

de amanecer sin aurora.

El día es mandado obrero

que afronta a la fuerza un mero

mundo sin sol y labora.

http://vademecum-poetico.blogspot.com.ar/2009/10/estrofas-de-diez-versos.html


Muchísimas gracias por la atención y un abrazo desde estos campos.
 

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