lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Poblaré de tilos
el jardín del olvido,
y entre colmenares viejos
esparciré las semillas
del delirio y del deseo.
Ven amor, goza conmigo
de mis verdes primaveras,
de mis tallos tiernos,
de mis ramas nuevas.
Adéntrate en mis arenas
bañadas de luna blanca;
se incrustarán en tu piel
como un sueño de promesas.
En mi remanso de tilos
habrá senderos de musgo,
un “no te olvido” en el aire,
y un palpitar en mi pulso.