LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
RECONÓCEME
Con los cabellos atrapados vi a mi Ángel,
me reconoció en el amor consumido
en ese retrato de embriaguez densa
y crepusculares formas disueltas.
Inmutable, la buganvilla
daba afectos y segundos,
pensamientos que, ateos, golpeaban.
Ocho dedos,
descubrí los máximos sentires
sombras, cuentas y pasos de momentos
para descartar el bisturí jadeante. ¿Sabes?
¡Ocho mil sombreros de alas flexibles,
una carta mareante sin promesas!
¡Ocho ruedas sin rumbo orientada, vertido
en el timón del viento y las linternas!
Tan solo ocho brújulas que nunca vieron el norte,
pues Dios me recreaba en su retrato.
¡Piensa pues en mí!
El Ángel seguido de mi nombre, él
murmullaba su cuenta de pensamientos obscenos.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
me reconoció en el amor consumido
en ese retrato de embriaguez densa
y crepusculares formas disueltas.
Inmutable, la buganvilla
daba afectos y segundos,
pensamientos que, ateos, golpeaban.
Ocho dedos,
descubrí los máximos sentires
sombras, cuentas y pasos de momentos
para descartar el bisturí jadeante. ¿Sabes?
¡Ocho mil sombreros de alas flexibles,
una carta mareante sin promesas!
¡Ocho ruedas sin rumbo orientada, vertido
en el timón del viento y las linternas!
Tan solo ocho brújulas que nunca vieron el norte,
pues Dios me recreaba en su retrato.
¡Piensa pues en mí!
El Ángel seguido de mi nombre, él
murmullaba su cuenta de pensamientos obscenos.
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(luzyabsenta)
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