César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tener ojos del color que sea no importa mucho, pero tener ojos buenos eso es lo que los hace diferentes, me encanta el ritmo que tiene su poema y sobre todo que en cada letra se percibe ese amor con el que fue inspirado, grato detenerme, saludos!
Mucha razón tienes, Musa. Si ella tuviera ojos azules, verdes, grises, amarillos o violeta (como se dice que los tuvo Liz Taylor), para mí seguirían siendo los bellos ojos de mi hija. Y ciertamente más los distigue ser ojos buenos que un color.
Gracias por haber estado aquí y por dejarme tan interesantes ideas. Un saludo lleno de cordialidad para ti.