Te leo con curiosidad
y hambre interior,
recorro el papel
con ojos fascinados.
Tus letras brillan
de rojo profundo,
otras lloran
en su caída.
Tu escrito pegado
a mi corazón
rompe mi voz y
me silencia.
Quisiera dormir
en el espacio que,
al ser nombradas,
ocupan tus palabras.
y hambre interior,
recorro el papel
con ojos fascinados.
Tus letras brillan
de rojo profundo,
otras lloran
en su caída.
Tu escrito pegado
a mi corazón
rompe mi voz y
me silencia.
Quisiera dormir
en el espacio que,
al ser nombradas,
ocupan tus palabras.