Angel Virgilio
Poeta que considera el portal su segunda casa
Biografia
- Crecí a fuerza de negra fistula
- que desinflaba vientres de luna.
- herencia de amonestación.
El barrio, condado de enredos,
las fábricas, molde de muchachos.
Habilidosos obreros por lo regular borrachos
diseminaban genética de alcohol.
¡Vida Isleña, carnaval de caña!
Allí anclaban piratas, Veleros de alta mar,
trueque de oro y doncellas por espadas.
Recuerdo a mi vieja pedalear la Singer,
así callaba nuestro grito intestinal agónico,
así también, captaba el resto de tela atónico
que parafraseaba por retazos una camisa.
Era vida de harina, coco y pescado,
la casita de madera llueve adentro,
escampa afuera, el monumental club de centro
donde el rico era el arisco de corbata y sombrero.
De allí es mi molde, rostro, reminiscencias.
De allí el acento Antillano, melodía dicharachera
que raya en lo profano.
- Crecí a fuerza de negra fistula
- que desinflaba vientres de luna.
- herencia de amonestación.
El barrio, condado de enredos,
las fábricas, molde de muchachos.
Habilidosos obreros por lo regular borrachos
diseminaban genética de alcohol.
¡Vida Isleña, carnaval de caña!
Allí anclaban piratas, Veleros de alta mar,
trueque de oro y doncellas por espadas.
Recuerdo a mi vieja pedalear la Singer,
así callaba nuestro grito intestinal agónico,
así también, captaba el resto de tela atónico
que parafraseaba por retazos una camisa.
Era vida de harina, coco y pescado,
la casita de madera llueve adentro,
escampa afuera, el monumental club de centro
donde el rico era el arisco de corbata y sombrero.
De allí es mi molde, rostro, reminiscencias.
De allí el acento Antillano, melodía dicharachera
que raya en lo profano.
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