Adelaida Rodríguez
- 29/11/2009, 23:09
Ante ti...
se doblegan las naciones
y los poderes más mundanos.
Ante ti…
no hay inmundicia,
ni odio,
ni delito
que no sea reparado.
Dador de toda dicha,
no existe el tiempo
en tu presencia,
ni la distancia en las alturas.
Todo lo llenas,
Señor…
todo lo llenas,
todo se redime a tu paso.
La flor marchita
recupera sus encantos,
el mudo habla,
el ciego ve,
el paralítico anda,
el muerto resucita,
nada se opone
a la fuerza de tu espíritu.
Creador y palabra,
verbo de vida,
quién no sabe de tus obras...
Despojaste reyes
para dar sus riquezas a mendigos,
acogiste al triste,
protegiste al perseguido,
diste la victoria al sometido.
Adelaida Rodríguez
- 13/01/2010, 19:16
Gracias... Hortencia, muy poco para lo que se merece nuestro Dios. Lindas fotos nos dejas. Un abrazo.