Con permiso... 07/01/08
En el rincón de una tasca/bar,
escondido de la prisa,
escucho el rüido de las gentes.
Criaturas anónimas,
distintas,
cerdos con ropa y piara,
enamorados,
chulos,
cretinos,
borrachos con mono
y vagos que verborrean.
- A estas horas, los listos están tramando-.
Releo la carta de un amigo
y saboreo el café pensando...
Todo bar, debiera tener su puta,
su borracho y su poeta.
Los bares son... refugios impagados.
Ruego disculpen mi osadía.
José Antonio Ávila Regístrate en el Portal para quitar esta publicidad.
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