Te envio mis brazos y su fortaleza
mis manos en oración, en esta plegaría;
mis ojos que llorarán contigo si es necesario
mis palabras y mis voz, aqui estoy amiga.
Le pedí a mi Dios, para que tu fe no se quiebre
sepas hallar en la cabecera de la cama de tu niña
la mirada de ella, para tu tranquilidad y paz.
Confia amiga, todo saldrá bien.