¡Mujer!
Eres grácil espiga
de donde viene el trigo
que florece en la mesa.
Ánfora donde el sol
guarda la primavera
que envidian los inviernos.
Eres vino y sonrisa
al sur del infinito
que guarda tu pupila.
Luz etérea en la sombra,
molécula engarzada
al vaivén de la mar.
Eres árbol poblado
aún en el otoño
con su adiós en la puerta,
blancura del cerezo
repleto de esperanzas
aún al fin del viaje.
Eres sencillamente:
¡Mujer!
Ligia Calderón Romero
© Heredia, Costa Rica
6 de marzo, 2012