(Para el chico soñador y a la misma vez tan iluso) Síndrome de Peter Pan Es ahí donde la noche describe esos intervalos hechos polvo donde la placidez yace oculta como el albor de una estrella. ¡Nunca jamás! una fábula algo maniática son las corazonadas del destierro de amarguras de la vida. La magia está en aquella niñez que no se olvida, que aún se siente así los años aborden el tren de la etapa adulta. Lloraré, reiré, soñaré, deliraré a deshoras, con el puñito de paz aquélla que ya no se halla a la vuelta de cualquier esquina. ¡Nunca jamás! los gritos romperán el vuelo si tocar la boca del infinito atesoraría la mano del martirio, el silencio no sería el karma de vivir en este mundo fugaz. "He comprendido que los hombres así quieran darselas de adultos, siempre serán niños rebeldes..."