humanoide_poeta
Poeta recién llegado
DESOLLAR
Todo nace
en la esencia del robo.
Al contacto
con la piel silvestre.
He ingerido corriendo
a campo travieso,
la dosis perfecta
de verdad.
Estrepitosas costumbres
divergían en amplia gama,
despreciando liturgias dichosas
en soledad y silencio.
El día
que he buscado
iluminar
la desesperanza trágica
de un ciego en altavoz.
La corrosión invade mis venas;
sucede que me siento
esclavo de mar,
por no perecer dentro Della.
Veo y como no se callar,
ahogo las palabras
en el lago de la resurrección.
Cierto tiempo
me desprendí de todo.
he formado
paradigma de fracasos,
sin renombrar
el canto de las aves.
La gran conducta del signo,
es la creación
sin fronteras
de marejadas rebeldes
destrozando todo
en su navegar.
Sin reglas,
ni conductas reglas;
y todo nuevamente
conduce a la muerte.
sonríe el demonio
que me había
previsto
con anterioridad.
Resuenan los colores del cielo,
y algo sube,
es:
La realidad enmudecida.
Falsos desarrollos moleculares
invaden
las creencias
del vil humano,
y el desenlace
es en cadena,
provocando
sollozos y lamentos.
Una noche tenue
descubrí
sortilegios y traiciones;
sin manchas,
ni soluciones.
La lucha
y el pensamiento
son constantes;
el movimiento es rápido,
a la vez, lento
y lo que salpica agua
destruye como las estrellas.
Caminando
con la burlesca música,
de un día sin tarde,
de una noche sin luz;
y entre ir y venir,
voy enervando el ir,
por preocuparme del venir.
El barco
me recordará,
al instante
del naufragio.
Yo reposaré
con la cansada tierra
cobijándola
del llanto continuo.
Se retuerce la venganza,
del don germinador.
No obstante
sigo:
el camino sin meta.
¡piedad!
exclama el humano,
que no supo
manejar la situación.
El aire se vuelve negro
se contamina,
y aquel predica,
que el mundo
va
de mal en peor.
mientras
me levanto de mi tumba
Todo nace
en la esencia del robo.
Al contacto
con la piel silvestre.
He ingerido corriendo
a campo travieso,
la dosis perfecta
de verdad.
Estrepitosas costumbres
divergían en amplia gama,
despreciando liturgias dichosas
en soledad y silencio.
El día
que he buscado
iluminar
la desesperanza trágica
de un ciego en altavoz.
La corrosión invade mis venas;
sucede que me siento
esclavo de mar,
por no perecer dentro Della.
Veo y como no se callar,
ahogo las palabras
en el lago de la resurrección.
Cierto tiempo
me desprendí de todo.
he formado
paradigma de fracasos,
sin renombrar
el canto de las aves.
La gran conducta del signo,
es la creación
sin fronteras
de marejadas rebeldes
destrozando todo
en su navegar.
Sin reglas,
ni conductas reglas;
y todo nuevamente
conduce a la muerte.
sonríe el demonio
que me había
previsto
con anterioridad.
Resuenan los colores del cielo,
y algo sube,
es:
La realidad enmudecida.
Falsos desarrollos moleculares
invaden
las creencias
del vil humano,
y el desenlace
es en cadena,
provocando
sollozos y lamentos.
Una noche tenue
descubrí
sortilegios y traiciones;
sin manchas,
ni soluciones.
La lucha
y el pensamiento
son constantes;
el movimiento es rápido,
a la vez, lento
y lo que salpica agua
destruye como las estrellas.
Caminando
con la burlesca música,
de un día sin tarde,
de una noche sin luz;
y entre ir y venir,
voy enervando el ir,
por preocuparme del venir.
El barco
me recordará,
al instante
del naufragio.
Yo reposaré
con la cansada tierra
cobijándola
del llanto continuo.
Se retuerce la venganza,
del don germinador.
No obstante
sigo:
el camino sin meta.
¡piedad!
exclama el humano,
que no supo
manejar la situación.
El aire se vuelve negro
se contamina,
y aquel predica,
que el mundo
va
de mal en peor.
mientras
me levanto de mi tumba