thegreenroot
Poeta recién llegado
Antología de un hada condenada
(Poemas cortos y discretos)
Andrés Eduardo Ojeda Medina
Le dedico estos cortos escritos a los debiles de corazon para que su vida convierta en una fantasia de providencia divina...
La casa
Olvidada en su casa esta la casa
enferma del pasado
con muros cansados
muros que caen y se despiden
el tren de lo que nunca volverá
baja del cielo, toma lo que queda
y se larga de la casa
donde crecieron los ingratos que nunca volvieron.
Dame
Dame siquiera el rayo que robaste del sol
concédeme el placer de postrarme a tus pies
déjame rasguñar las huellas que aun guardan tu calor
quiero navegar entre el viento que ahoga tu cuerpo
por favor no hullas a mis miradas
hoy deseo purgar frente a tu cuerpo
déjate cortejar en el atril de mi corazón
y si el tiempo nos premia
déjame morir en tu voz.
Demonio
El demonio bajara y tocara mi pecho como un laúd.
me dejé convencer con las mieles de su cuerpo
ríes y carcajeas como si de ello dependiera tu vida
lo ves, viste trajes dorados no tiene mancha en su cuerpo
de noche abruma con su canto a los bohemios
mártires cansados cedieron su dignidad por alguna baratija
déjame sujetar su mano una ultima vez
ya no siente, su cuerpo frió ha traspasado las puertas del este mundo
he pecado y el pecado ya no me alimenta
por culpa de mi demonio.
Libertad
Con cinco centavos seré feliz el resto de mi vida
Decoraran mi bolsillo durante diez años más
las lagrimas me alimentaran si estoy triste
el sol hará alardes en mi frente si estoy feliz
pensar en ti me devolverá el tiempo perdido
seré tan libre como un niño
que juega frente a su tumba.
No me lastimes
Olvidaste que yo te amaba
creíste que me pondría triste y lloraría
pensaste que mataría las mariposas de mi pecho
mi amor se escribió con ilusión
la nobleza nunca toco tu cuerpo
fuiste presa de del destino
el destino jugo con tigo
ahora no me lastimes
Cuando me aqueja el tiempo
Así de rápido dormí en silencio
Nunca antes tuve la necesidad de ti
Lastime palmo a palmo las cicatrices de soledad que dejaste en mi
De nada sirve tanta constancia, de nada sirve tanta nobleza
Siempre me olvidas con las mismas palabras
Una copa no hará la diferencia, una posibilidad mas si
Cuando los luceros lloran
No existe fin para este dolor
Antes de atar el tiempo con una mano desistiré de mi futuro
Escribiré una carta al olvido, la salpicare con lagrimas
Si la vida te premia, acuérdate de mi
Los luceros sospecharan que no fuimos sinceros
Practicamos el culto prohibido, amar sin perdón
Fin o no fin...
(Poemas cortos y discretos)
Andrés Eduardo Ojeda Medina
Le dedico estos cortos escritos a los debiles de corazon para que su vida convierta en una fantasia de providencia divina...
La casa
Olvidada en su casa esta la casa
enferma del pasado
con muros cansados
muros que caen y se despiden
el tren de lo que nunca volverá
baja del cielo, toma lo que queda
y se larga de la casa
donde crecieron los ingratos que nunca volvieron.
Dame
Dame siquiera el rayo que robaste del sol
concédeme el placer de postrarme a tus pies
déjame rasguñar las huellas que aun guardan tu calor
quiero navegar entre el viento que ahoga tu cuerpo
por favor no hullas a mis miradas
hoy deseo purgar frente a tu cuerpo
déjate cortejar en el atril de mi corazón
y si el tiempo nos premia
déjame morir en tu voz.
Demonio
El demonio bajara y tocara mi pecho como un laúd.
me dejé convencer con las mieles de su cuerpo
ríes y carcajeas como si de ello dependiera tu vida
lo ves, viste trajes dorados no tiene mancha en su cuerpo
de noche abruma con su canto a los bohemios
mártires cansados cedieron su dignidad por alguna baratija
déjame sujetar su mano una ultima vez
ya no siente, su cuerpo frió ha traspasado las puertas del este mundo
he pecado y el pecado ya no me alimenta
por culpa de mi demonio.
Libertad
Con cinco centavos seré feliz el resto de mi vida
Decoraran mi bolsillo durante diez años más
las lagrimas me alimentaran si estoy triste
el sol hará alardes en mi frente si estoy feliz
pensar en ti me devolverá el tiempo perdido
seré tan libre como un niño
que juega frente a su tumba.
No me lastimes
Olvidaste que yo te amaba
creíste que me pondría triste y lloraría
pensaste que mataría las mariposas de mi pecho
mi amor se escribió con ilusión
la nobleza nunca toco tu cuerpo
fuiste presa de del destino
el destino jugo con tigo
ahora no me lastimes
Cuando me aqueja el tiempo
Así de rápido dormí en silencio
Nunca antes tuve la necesidad de ti
Lastime palmo a palmo las cicatrices de soledad que dejaste en mi
De nada sirve tanta constancia, de nada sirve tanta nobleza
Siempre me olvidas con las mismas palabras
Una copa no hará la diferencia, una posibilidad mas si
Cuando los luceros lloran
No existe fin para este dolor
Antes de atar el tiempo con una mano desistiré de mi futuro
Escribiré una carta al olvido, la salpicare con lagrimas
Si la vida te premia, acuérdate de mi
Los luceros sospecharan que no fuimos sinceros
Practicamos el culto prohibido, amar sin perdón
Fin o no fin...