Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche yo quiero vivir un poco más
pintando espirales alrededor de tu ombligo.
Sentir tu calidez interior brotar de tu cuerpo
con el mismo ritmo de tu respiración.
Cada latido de tu corazón resonando
en los estambres de mis oídos;
cada latigazo de sensación que corroe tu piel,
transmitido a mí en el contacto, ipso facto.
Sentirte con esa amplitud de poder
que tu conciencia genera por sí misma,
como un mosquitero de infinita gasa nívea
que cubre el cuarto entero como una nevada.
Desparramada en la sábana, como un vaso de agua
que cae en el medio del piso, inclementemente,
expandiendo sus ondas centrífugas
y sus espigas que quieren llegar al infinito.
Pero, te contengo con los pinceles de mis manos,
te dibujo cual artista del óleo:
el meñique juguetón sobre tu vientre
delineando el pecado deseado.
Ese deseo demoledor de distancias
y cosas prohibidas que soñamos a solas.
Ah... Yo te quiero mostrar el abanico
de mis huellas de amante empedernido.
Yo quiero que veas el ruedo descosido
de mi pantalón de archivista de lo incógnito.
Yo te quiero sopesar en el hueco de mis manos
y beberte a sorbos, mujer, para saciar esta sed
de pintar espirales alrededor de tu ombligo.
17 de Abril de 2008