Salvador Pliego
Poeta veterano en el portal
Tú
Eres mar:
bocanada de arrecife,
acantilado y beso dulce.
¿Cuántas veces te he dicho que recorres
con tus aguas mi oceánico cariño?
Eres mar Mi gota pura y sentimiento triste.
La copiosa naturaleza de tu rostro que en mi verso se evapora.
La cuantiosa estadía de tus labios que perduran
y que mis ojos con su llanto purifican.
Eres mar Y brotas de mi alma como esos horizontes que te miran,
como esas turmalinas reflejadas en la hiriente lejanía.
A veces eres tú, y es todo.
A veces sólo el mar, y es todo.
Tus manos yo las siento. Tu rostro es mi reflejo.
Hay veces que es el mar y yo te siento.
Y emerges de mis ojos en lágrimas de viento.
A veces eres tú desde aquel fondo en que el azul hace recodo:
en la profundidad del pecho, en mi silente aliento.
A veces eres tú cuando en mis besos brisa llevo.
Eres mar Y un beso escrito por el viento.
Dibujas el amor sobre la arena con aspas, delicia y sentimiento.
Absorbes las mareas si te digo voy adentro
y la regresas echas olas, cargadas de más besos.
Te escurres como el agua hasta mi pecho
y me salpicas todo entero sin saber que llevo dentro.
Me salan tus mejillas, me endulzan tus caricias,
me mojan cual estero por verte mar adentro.
Y sólo tú lo sabes, y sólo tú lo sientes:
Eres mar A veces tú, y sólo eso.
Salvador Pliego
Eres mar:
bocanada de arrecife,
acantilado y beso dulce.
¿Cuántas veces te he dicho que recorres
con tus aguas mi oceánico cariño?
Eres mar Mi gota pura y sentimiento triste.
La copiosa naturaleza de tu rostro que en mi verso se evapora.
La cuantiosa estadía de tus labios que perduran
y que mis ojos con su llanto purifican.
Eres mar Y brotas de mi alma como esos horizontes que te miran,
como esas turmalinas reflejadas en la hiriente lejanía.
A veces eres tú, y es todo.
A veces sólo el mar, y es todo.
Tus manos yo las siento. Tu rostro es mi reflejo.
Hay veces que es el mar y yo te siento.
Y emerges de mis ojos en lágrimas de viento.
A veces eres tú desde aquel fondo en que el azul hace recodo:
en la profundidad del pecho, en mi silente aliento.
A veces eres tú cuando en mis besos brisa llevo.
Eres mar Y un beso escrito por el viento.
Dibujas el amor sobre la arena con aspas, delicia y sentimiento.
Absorbes las mareas si te digo voy adentro
y la regresas echas olas, cargadas de más besos.
Te escurres como el agua hasta mi pecho
y me salpicas todo entero sin saber que llevo dentro.
Me salan tus mejillas, me endulzan tus caricias,
me mojan cual estero por verte mar adentro.
Y sólo tú lo sabes, y sólo tú lo sientes:
Eres mar A veces tú, y sólo eso.
Salvador Pliego