Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Resulta que quiero saber de ti como del agua filtrada.
Un día más sin el sonido de flor de tu voz.
De tu voz cristalina que entra en mi para poseerme.
Un día más sin tus ojos, sin su mirada que reverbera
indolentemente sobre mi piel, como un sol de ocaso
anaranjado y enorme.
Buscarte en el correo perdido y los píxeles ignotos
para ver la luz de tu sonrisa mientras tomo un merlot.
Resulta que eres necesaria para el ritual de mi vida,
la bebida perfecta de tus besos largos y dulces.
La cotidiana costumbre de profesarte el amor eterno,
como el mar al pez, su amor simbiótico;
como el aire al ave, su caricia dormida...
Resulta, pues, que hoy estoy solo
y la tormenta azota el litoral en que existo.
No me da pena decirte cuanto te amo,
pero eso ya sabías porque al fin llegó tu foto
con la sonrisa de lo inexorable prendida,
y la voz de tus ojos, desprendiendo los divinos rayos
con que puedo, un día más, alimentar el alma.
Tallahassee, FL.
4 de Junio de 2008.